Las líneas de la carretera estaban recién pintadas, las paredes enlucidas de blanco eran blancas y la acera no tienía ni un lunar de esos negros que hay en nuestras ciudades; nadie tira los chicles al suelo porque están prohibidos. ¡No vi ni un solo graffiti!  No hay publicidad en las calles, ni letreros luminosos. No encuentras ni un papel en el suelo. Nadie grita, nadie corre, nadie se besa en público... De un momento a otro creía que me iba a encontrar con Truman y que el cielo ese maravilloso lleno de nubes también era un decorado en este Show...

 

Sonia La Mur